Identificación, hora de llegada, gestión del tiempo y cómo tratar las preguntas dudosas: un plan tranquilo para el día del examen.
Llega a la oficina de examen de conducir al menos 30 minutos antes de la hora fijada y lleva un documento de identidad válido: sin identificación aprobada no puedes hacer el examen. En la oficina te fotografían para la licencia. Duerme bien la noche anterior; estar descansado vale más que un último repaso tarde por la noche.
Cada examen tiene 50 minutos, que es tiempo de sobra si no te atascas. Recorre las preguntas a un ritmo tranquilo, marca las que no tengas claras y sigue adelante en lugar de bloquearte. Reserva unos minutos al final para volver a las preguntas marcadas con la mente fresca.
Nunca dejes una pregunta sin responder: una suposición fundamentada siempre es mejor que dejarla en blanco, ya que una pregunta sin responder cuenta como error. Recuerda también que cada examen contiene algunas preguntas de prueba que no afectan al resultado, pero como no puedes distinguirlas, responde a todas con el mismo cuidado.
Algo de nervios es normal; respira con calma y confía en tu preparación. Obtienes el resultado poco después del examen. Si suspendes un examen, simplemente lo vuelves a reservar, pero ten en cuenta la regla de los seis meses: ambos exámenes deben aprobarse dentro de los seis meses siguientes al primero.